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50 álbums que escuchar antes de morir

Hace unos meses mi amigo Adrián y yo emprendimos un nuevo ejercicio de calibraje en el que cada uno debía elegir sus cincuenta álbums imprescindibles. Aunque de inicio no impusimos ninguna regla finalmente acordamos intentar incluir los más artistas distintos posibles porque no era plan de incluir toda la discografía de los Beatles. A este respecto lo he hecho lo mejor que he podido. Aquí el resultado:

El orden respeta el año de publicación

  1. Peter, Paul and Mary – Peter, Paul & Mary – 1962
  2. Bringing It All Back Home – Bob Dylan – 1965
  3. Highway 61 Revisited – Bob Dylan – 1965
  4. Blonde on Blonde – Bob Dylan – 1966
  5. Phil Ochs In Concert – Phil Ochs – 1966
  6. Parsley, Sage, Rosemary And Thyme – Simon & Garfunkel – 1966
  7. Pet Sounds – The Beach Boys – 1966
  8. Revolver – The Beatles – 1966
  9. Are You Experienced – The Jimi Hendrix Experience – 1967
  10. Sgt. Pepper’s Lonely Hearts Club Band – The Beatles – 1967
  11. The Doors – The Doors – 1967
  12. Something Else By The Kinks – The Kinks – 1967
  13. The Velvet Underground & Nico – The Velvet Underground – 1967
  14. Music From Big Pink – The Band – 1968
  15. The Beatles – The Beatles – 1968
  16. The Kinks Are the Village Green Preservation Society – The Kinks – 1968
  17. Willy and the Poor Boys – Creedence Clearwater Revival – 1969
  18. David Bowie (aka Space Oddity) – David Bowie – 1969
  19. Barabajagal – Donovan – 1969
  20. Beggars Banquet – The Rolling Stones – 1969
  21. Let It Bleed – The Rolling Stones – 1969
  22. Tea For The Tillerman – Cat Stevens – 1970
  23. Cosmo’s Factory – Creedence Clearwater Revival – 1970
  24. Led Zeppelin III – Led Zeppelin – 1970
  25. Bridge Over Troubled Water – Simon & Garfunkel – 1970
  26. Lola Versus Powerman and the Money-Go-Round, Pt. 1 – The Kinks – 1970
  27. Hunky Dory – David Bowie – 1971
  28. Led Zeppelin IV – Led Zeppelin – 1971
  29. Every Picture Tells A Story – Rod Stewart – 1971
  30. Meaty Beaty Big and Bouncy – The Who – 1971
  31. Who’s Next – The Who – 1971
  32. Harvest – Neil Young – 1972
  33. The Rise And Fall Of Ziggy Stardust And The Spiders From Mars – David Bowie – 1972
  34. Transformer – Lou Reed – 1972
  35. Exile On Main St. – The Rolling Stones – 1972
  36. Blood on The Tracks – Bob Dylan – 1975
  37. Born to Run – Bruce Springteen – 1975
  38. Physical Graffiti – Led Zeppelin – 1975
  39. Appetite for Destruction – Guns N’ Roses – 1987
  40. The Joshua Tree – U2 – 1987
  41. Full Moon Fever – Tom Petty – 1989
  42. Automatic for the People – R.E.M. – 1992
  43. Mellow Gold – Beck – 1994
  44. One Foot In The Grave – Beck – 1994
  45. OK Computer – Radiohead – 1997
  46. All That You Can’t Leave Behind – U2 – 2001
  47. By the Way – Red Hot Chili Peppers – 2002
  48. A Rush of Blood to the Head – Cold Play – 2002
  49. American IV: The Man Comes Around – Johnny Cash – 2002
  50. Back to Black – Amy Winehouse – 2006

Kareem en el techo

Cuando era niño, Kareem Abdul Jabbar dominaba el techo de mi habitación. No siempre era la misma imagen: unos días aparecía con la camiseta de los Milwaukee Bucks (peinado afro negro como el carbón) y otros con la de Los Angeles Lakers (cabeza afeitada y brillante). Siempre llevaba sus características gafas y se encontraba congelado en el aire, con su brazo derecho estirado en plena ejecución de su famoso Sky Hook. El movimiento más imparable de la historia del baloncesto.

Kareem hacía acto de presencia en las noches más largas y oscuras, aquellas en las que no era capaz de dormir. De niño te dicen que para distraer la mente y atraer el sueño debes contar ovejas pero yo no tenía ningún interés en las ovejas. Cuando mi mente tenía que buscar refugio en algo conocido, el baloncesto surgía como la opción más fiable. Era una obsesión. Mi cabeza se llenaba de datos, imágenes e instantes en los que me sumergía hasta quedarme dormido. Si la cosa se ponía fea y no conseguía conciliar el sueño recurría a juegos de memoria que me mantuvieran entretenido. Al principio recitaba la lista de todos los equipos campeones, respetando el orden y el año. Si conseguía terminar la lista antes de quedarme dormido comenzaba a hacer lo propio con la lista de los ganadores del trofeo MVP de temporada regular. Nunca me faltaron listas que memorizar y recitar.

Sobre estos juegos de memoria llegué a desarrollar reglas que me ayudaran a recordar. Por ejemplo: los noventa son de Michael Jordan y los Bulls, los sesenta son de los Boston Celtics. En la lista de MVPs, los setenta son territorio Kareem. Cuando repasaba esa década la única dificultad consistía en precisar quiénes eran los mortales capaces de arrebatarle el trofeo en aquellos años. Entre 1971 y 1980 levantó hasta seis galardones, más que ningún otro jugador. Precisemos: más que Michael Jordan. Es importante señalar este dato porque para un niño criado en los noventa no es fácil asimilar que alguien pudiera superar a Jordan. Simplemente no entraba en los esquemas. Seguramente a partir de aquel dato empecé a admirar al hombre de improbable apellido árabe.

Como Kareem se convirtió en mi favorito (sus vídeos me enamoraron más que ningún dato) durante aquellos repasos solía detenerme en su figura para recordar jugadas y anécdotas. En plena madrugada en el techo de mi habitación los Lakers jugaban las finales de 1985. Aún ahora, después de muchas noches, muchas habitaciones y muchos techos distintos me sorprendo a mí mismo recitando listas cuando el sueño no consigue alcanzarme. Kareem Abdul Jabbar siempre saca tiempo para hacerme una visita y enseñarme algún Sky Hook. Supongo que un gigante bondadoso es uno de los mejores héroes que un niño (y no tan niño) puede elegir.

50 reglas para un millennial irracional

  1. Aprender a perder es la lección más importante que no te enseñarán en el colegio
  2. Tener un título universitario no implica que sepas de lo que estás hablando
  3. El mundo no te debe nada. Has nacido en el mejor momento de la historia
  4. No te vas a ganar la vida con apuestas deportivas
  5. Si es demasiado bueno para ser verdad, es falso
  6. Lo que te mata hace más fuerte a los demás
  7. Lo que no te mata te hace más hijo de puta
  8. Con internet nos hemos acostumbrado a lo inmediato. La paciencia y la constancia son las auténticas claves del éxito
  9. Las camisas hawaianas ya no son aceptables ni para los juerguistas obesos
  10. No conoces a alguien hasta que tiene la oportunidad de traicionarte
  11. Si ganar dinero en bolsa fuera fácil todos seríamos ricos
  12. No tengas una segunda cita si lee a Paulo Coelho
  13. El no ya lo tienes. Solo te falta el hostiazo
  14. A nadie le importa cuántos kilómetros has hecho hoy
  15. Deja de hablar del precio de las cosas. Nada peor que mirar siempre la etiqueta
  16. A tus amigos no les gusta que siempre traigas a tu novia
  17. Huir es de valientes. La opción fácil es seguir dándose cabezazos contra la pared
  18. Existen demasiadas bebidas buenas como para elegir siempre cerveza
  19. No rías los chistes malos de tu jefe
  20. Si no te obsesionas con tu reputación, mejorará
  21. No compres algo si no puedes permitirte perderlo
  22. Duda de todo y no des nada por sentado. Einstein reescribió a Newton
  23. No vayas al cine con alguien a quién no le guste el cine
  24. Encuentra tu propia obsesión
  25. No dejes que elijan la música cuando eres tú el que conduce
  26. Si te lee los mensajes del móvil, huye sin mirar atrás
  27. No publiques en Facebook cada quince minutos
  28. Rodéate de gente que sea sincera y con la que puedas ser sincero
  29. El dinero no compra la felicidad pero nadie es feliz si tiene que dormir debajo de un puente
  30. No te mientas a ti mismo. Walter White no actuaba por el bien de su familia
  31. Perder no es un motivo de orgullo. Deja que Alberto Garzón se crea presidente del gobierno en Twitter
  32. Deja de crear grupos de Whatsapp
  33. Olvídate del carpe diem. Si no existiera equilibrio entre el corto y el largo plazo todos estaríamos enganchados a la heroína
  34. No pongas el móvil encima de la mesa
  35. Las decisiones más importantes no se toman con la cabeza
  36. No compres un iPhone a plazos
  37. Utiliza las críticas como motivación
  38. Se estima que han existido más de cien mil millones de seres humanos a lo largo de la historia. No eres especial
  39. Luchar contra la globalización te convierte en racista por mucho que trates de convencerte de lo contrario
  40. Forocoches no tiene la solución a tus problemas
  41. To live outside the law you must be honest. Establece tu propio código de valores
  42. Nada está escrito. Luis XVI se imaginaba envejeciendo en paz y harmonía
  43. ¡Suelta ya la cámara! Con una foto es suficiente
  44. Nunca querrás ser el malo de tu propia película. La empatía ayuda a valorar distintos puntos de vista
  45. “No te rayes” es un consejo de mierda
  46. Entiende la diferencia entre profesión y hobbie
  47. Crear una empresa no es fácil. Más de la mitad de las startups quiebran antes de cumplir tres años
  48. No te obsesiones con los errores del pasado
  49. Fuiste capaz de creer en los reyes magos durante años, puedes creer en ti mismo más de diez segundos
  50. Recuerda que la vida es demasiado compleja como para resumirla en una lista de reglas de mierda

La idea original está tomada de las 20 reglas de un economista irracional de Joan Tubau. Muchas de estas reglas recogen conceptos de su blog Guts & Glory

Mis 10 goles favoritos

Hoy traigo una lista de mis diez goles favoritos. Algunos no son muy originales (no voy a dejar fuera a Messi de una lista de este tipo) y los hay que no son especialmente bonitos o importantes. Es, en definitiva, una lista hecha a mí manera.

10 Diego Costa: Getafe – Atlético de Madrid (2014)

No es ningún secreto: Diego Costa es mi debilidad. Si tuviera que ir a una guerra me aseguraría de tener a un Diego Costa siempre cerca. Su mala fama y su legión de haters seguramente han influido en su inclusión en esta lista, porque si no defiendo yo a Diego Costa, ¿quién lo va a hacer? Este gol contra el Getafe no entrará jamás en las listas de mejores goles pero para mí resume a la perfección el espíritu del hispanobrasileño. En una de las últimas jornadas de liga y con el Real Madrid y el Barcelona pisando los talones de un Atlético líder, Diego Costa se juega la pierna por anotar el gol que certifica el triunfo en un partido clave. A la postre la lesión no fue tan grave como había parecido en un primer momento y el Atlético de Madrid conquistó su décima liga. La liga del Atlético más macarra y combativo, la liga de Diego Costa.

9 Diego Armando Maradona: Instituto – Boca Juniors (1981)

Pocos placeres ofrece el universo a la altura de ver a Maradona hacer una vaselina (Maradona en general entraría en toda lista de motivos por los que merece la pena vivir). La elegancia con la que el argentino acaricia la pelota y su estilizado trote lo mantienen como mi futbolista favorito aún en estos tiempos locos en los que un extraterrestre disfrazado de rosarino ocupa el trono del Diego. Entre el inmenso catálogo de vaselinas podría escoger las más famosas en el Nápoles o la que anotó con el Barça ante el Estrella Roja, no obstante mi favorita es una que realiza frente a Instituto en el legendario Campeonato Metropolitano de 1981. En esta acción Diego resuelve con un control que orienta la pelota para después depositar el balón en la red con una elipsis exageradamente alta. Un detalle para la galería de un futbolista que se dedicó a transformar el deporte en arte.

8 Antonio Cassano: Bari – Inter de Milan (1999)

Ah Talentino, de la estirpe de futbolistas malditos que definió Enric González. La carrera hacia el estrellato de Antonio Cassano dio comienzo con un legendario tanto ante una de las mejores plantillas que recuerda el fútbol italiano. Antonio tenía 17 años cuando un recién ascendido Bari defendía su orgullo sureño frente al poderoso Inter de Milán de Ronaldo Nazario y Roberto Baggio. Con empate en el marcador y llegando ya a la conclusión del tiempo reglamentario, el imberbe Cassano realiza un espectacular control con la espuela para dar comienzo a una memorable carrera en la que dejará sentados a Christian Panucci y Laurent Blanc, dos de los mejores defensores del mundo. Había nacido un poeta con alma de payaso.

7 Wayne Rooney: Manchester United – Manchester City (2011)

Wayne Rooney es un tipo duro, de esos ingleses que cada vez cuesta más encontrar sobre un terreno de juego. Para la temporada 2011 se presentó en el derby de Manchester dispuesto a mantener la implacable hegemonía del United. Con la llegada de los petrodólares el Manchester City confeccionó una de las plantillas más potentes de Europa y su asalto a la Premier League parecía inevitable. Con los dos equipos de Manchester disputándose el liderato tuvo que ser el pelirrojo de Liverpool quién decantara la balanza a favor de los Red Devils con una espectacular chilena que rompía el empate. Old Trafford estayó de júbilo y la liga se la llevó el United porque así lo quiso Wayne.

6 Zlatan Ibrahimovic: Suecia – Inglaterra (2012)

Bueno, ya saben qué gol es este. Es una locura insana, solo al alcance de un genio como Ibrahimovic. Un gigante con la coordinación y la agilidad de una bailarina de ballet. No creo que volvamos a ver nada igual.

5 Leo Messi: Barcelona – Bayern de Munich (2015)

Para describir la jugada de Cassano utilicé la expresión “dejar sentados” como metáfora de futbolistas quebrados ante un regate. En este caso particular no tiene nada de metáfora y es una expresión que se cumple de forma literal. Para mí, fiel admirador de Maradona, el preciso instante en el que Leo Messi deja al pobre Boateng despatarrado antes de definir con delicadeza frente a Neuer es el momento en que el rosarino cerró el debate sobre quién es el mejor futbolista de la historia. Nostalgia de presente, algún día no tendremos a Leo sino en vídeos.

4 Roberto Baggio: Juventus – Brecia (2001)

Seguro que conocen este gol, ha alcanzado la categoría de leyenda. Roberto Baggio, el cazador, es el mayor talento de la historia del fútbol italiano (que me perdonen todos esos grandes nombres, Roberto come aparte) y regaló destellos de magia hasta el último de sus partidos. Con treinta y cuatro años, dando sus últimos coletazos en el Brescia protagonizó una acción memorable en un duelo ante la Juventus. Un balón largo de Pirlo pilla de espaldas a Baggio que recibe con un control orientado que deja en el suelo a Van der Sar. Si han visto un control más preciso y decisivo avísenme, porque yo no lo conozco.

3 Samuel Eto’o: Barcelona – Real Madrid (2004)

Samuel corrió como un negro para vivir como un blanco. Nunca he visto mayor hambre de gloria sobre un campo de fútbol que en aquella carrera de Eto’o en el Camp Nou. La ambición desbordaba el televisor e impregnaba a todos los que mirábamos sin parpadear. Pocos meses después de ser rechazado por el Real Madrid el camerunés cambiaba su destino y el de todo un club.

2 Leo Messi: Barcelona – Arsenal (2011)

Solo un genio del calibre de Messi puede anotar un gol como este. Una gran jugada de Cesc deja a Leo solo frente a Almunia con un tiempo de reacción mínimo. En semejante situación lo normal sería tirar a puerta buscando algún hueco que el portero no pueda cubrir. Pero con Messi los conceptos que entran dentro de la palabra “normal” quedan completamente distorsionados. Tras un primer toque para el control decide acariciar con suavidad el balón desde abajo para hacer un sombrero a Almunia, que se pasa de frenada ante la inesperada genialidad del argentino. Al extraordinario gesto técnico añade una imposible velocidad de reacción e imaginación.

1 Ronaldinho Gaúcho: Chelsea – Barcelona (2005)

Mi gol favorito. Si Ronaldinho era pura magia, ningún gol mejor que éste para hacerle justicia. Cuando el brasieleño era el rey del fútbol mundial gustaba de ofrecer su mejor versión en los grandes escenarios. Esta vez tras un arollador comienzo del Chelsea, que se puso 3-0 en apenas media hora (debían remontar un 2-1 del partido de ida), Ronaldinho anotó dos goles para voltear una vez más la eliminatoria. El segundo es este fantástico disparo, duro y seco sin tomar carrerilla. El balón se cuela entre todos los defensas y pilla por sorpresa a Petr Cech, que no puede ver el balón entre tantas piernas. La clave sin embargo está en los amagos previos al disparo. Ronaldinho bailando samba mientras Carvalho se queda paralizado, intentando reaccionar mediante espasmos para tapar el hueco de un posible tiro (o pase, imposible de prevenir). ¿Será por la izquierda o por la derecha? Las piernas del portugués se arquean dejándolo en un apostura ridícula que inmortalizará un baile que jamás será olvidado.

 

Purgatorio

Virgilio y yo seguimos escalando esa gran montaña que llaman purgatorio. Él no deja de mirar la hora en el reloj de bolsillo que guarda en un pliegue de su túnica. Este lugar le resulta extraño, como todos a excepción del infierno, dónde ha sido designado a permanecer a perpetuidad. Mirar el reloj es su forma de disimular, está tan perdido como yo. Su nerviosa presencia me reconforta, siempre es un alivio no sentirse el único fuera de lugar.

¿Qué es el purgatorio? Un espacio destinado a aquellos arrepentidos que necesitan sanar sus pecados antes de entrar en el paraíso. Es extraño porque esta vez yo no me arrepentido de nada. Quizás si me han permitido estar aquí es porque lo que he hecho no es tan grave. O quizás solo esté de visita como lo estuvo Dante. Espera un momento, Dante llegó aquí huyendo de unas fieras. Eso me cuadra más. Ni un condenado arrepentido ni un visitante. Solo alguien que huye, como tantas otras veces. Pero esta vez es distinto, no me preocupa nada de lo que he dejado atrás, el pasado ha dejado de ser un lastre. Ahora temo quedarme quieto y dejar de avanzar. Una huida sin perseguidores, una huida hacia delante.

Virgilio dice que se hace tarde pero a mí me parece que ese reloj que revisa continuamente tiene las agujas paradas. No dejo de pensar en aquello que decía Tom Petty de que aunque lo pongan frente a las puertas del infierno él no retrocederá. I Won’t Back Down. No me importa si es el infierno o el purgatorio. La montaña es larga y seguiré subiendo.

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